Hace unos días leí en el diario Expansión las siguientes declaraciones de Pedro Duque:
“En una empresa cuenta la capacidad de tomar decisiones rápidamente. Aunque no sean exactas, lo importante es... ¡tomarlas ya!.” Los resultados siempre dependerán.
Recuerdo que cuando era pequeño, mi abuelo me contaba un cuento usando los dedos de la mano en el cual al final, el dedo gordo se acababa comiendo todo lo que los otros trabajaron antes. Algo parecido suele ocurrir en las negociaciones si no se planifican.