El barco surcaba la superficie azul del océano con sus velas
desplegadas al viento, los tres marineros de la nave miraban la
inmensidad que se descubría ante sus ojos mientras la luz del sol bañaba
su morena piel. De pronto P se dirigió al resto de.
Algún día decidirás levantarte del cómodo sillón en el que te
encuentras postrado y verte en un espejo de verdad. Escogerás al fin ver
la imagen que en él se refleja y desvestirte de las excusas, los auto
engaños y las justificaciones, esas ropas.